Como escribí en una entrada anterior, unir la Ciudad de los Reyes con el pueblo de indios camaroneros de San Pedro (hoy el Rímac) no fue fácil. Había que cruzar el río Rímac sobre un puente de crisnejas en forma de catenaria que no debe haber sido muy bueno para resistir los medios de transporte introducidos por los españoles, ni tampoco muy digno para una ciudad declarada capital de un virreinato. Es por eso que en 1554, se construyó un puente de madera y palo por donde apenas pasaba una persona. Muchas veces ese puente se caía y eso era un gran peligro. Es por ello que se construyeron puentes de mejor material.

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¿Cuál es el puente más antiguo de Lima?
Durante el gobierno del virrey, Andrés Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete (1556 – 1560), se construyó otro puente, esta vez de ladrillo y cal, el cual tenía ocho arcos. En la obra fueron condenados a trabajar algunos presos que el Virrey encontró en la cárcel de Corte. Eran gente que habían participado en la rebelión de Francisco Hernández Girón
Estos hombres trabajaron con grilletes en esta extenuante labor por varios meses. Fueron rescatados por unos mercaderes de la ciudad, quienes haciendo una colecta juntaron dinero y compraron unos esclavos para reemplazarlos.
Según el padre Cobo, el puente duró hasta 1567 en que fue destruido por las crecidas del río, mientras que Domingo Angulo propone que el año del suceso fue en 1607. Inmediatamente, se empezó la construcción de uno nuevo que es el que podemos ver hoy.

¿Cuál es la historia del Puente de Piedra de Lima?
El Cabildo de Lima construyó un puente de piedra que fue inaugurado 1610. Era entonces virrey Juan de Mendoza y Luna, Marqués de Montesclaros (el mismo que creó la Alameda hoy llamada de los Descalzos) motivo por el cual se le llama también a esta estructura el “Puente de Montesclaros”.
El nuevo puente fue diseñado por el padre agustino Jerónimo Villegas y estuvo a cargo de la obra del alarife español Juan del Corral, quien vino desde Quito para dirigir la obra que costó más de 400.000 pesos, según Juan Bromley, aunque el padre Cobo dice que costó 200.000 mil. Ángulo, a su vez, sugiere que costó 700.00 mil. También contrataron a Alonzo Sánchez para la provisión de ladrillos
que se pagaron a “32 pesos nueve reales el millar y la cal a 12 pesos el cahiz”.

Obtuvieron el dinero imponiendo impuestos a productos como la carne, al jabón, al sebo y al vino, y de contribuciones que hicieron otras ciudades del virreinato. El puente tenía seis arcos de 19 pies de altura y lo hicieron con piedras traídas del Morro Solar. Sus estribos fueron hechos con la forma de “punta de diamante” con el fin de amainar la fuerza de la corriente
Por su antigüedad y duración, por su reciedumbre y resistencia a los embates de la naturaleza y al abandono, es considerado un ícono de la ciudad de Lima al ser “el más viejo monumento limeño” (Porras scripsit). Además, fue durante mucho tiempo el único nexo entre la ciudad y el barrio de “abajo el puente”. Y fue, también, punto de salida y entrada hacia el norte del país.
Costumbres limeñas en el Puente de Piedra de Lima
A mediados del siglo XIX era común que al acabar la faena los caballeros en calezas cruzaran el puente para irse a las alamedas de San Lázaro (el Rímac). Así como también cruzaban el puente campesinos y mineros que volvían a sus chacras y cerros después de haber hecho alguna gestión en la ciudad.
El puente fue también un paseo y lugar favorito de la gente que al atardecer llenaba todos los bancos de los óvalos para tomar el fresco y compartir chismes. Debe haber sido un momento muy animado. Aunque la gente olvidaba la cháchara y el relajo cuando al acabar el día sonaba la campanada que avisaba el Ave María. Entonces, por unos minutos, se quedaban en total silencio hasta que la oración terminaba y la vida se reiniciaba.

A principios del siglo XX el puente fue una vez más remodelado, esta vez por el alcalde Federico Elguera quien mandó a poner las barandas y los postes de iluminación que hasta ahora sobreviven. Por esos años, además, pusieron rieles y postes para el tranvía que venía desde la estación Descalzos (en el Rímac), cruzaba el puente, y se iba hasta el Parque de la Exposición.
Bien entrado el primer tercio siglo XIX era común ver en los poyos del puente a vendedores de todo tipo de cosas, desde comidas hasta libros viejos que tenían el sello de la Biblioteca Nacional y eran vendidos a precios irrisorios. Esto del tráfico de libros en dicha institución tiene una larga data, lamentablemente.
¿Por qué le dicen Puente Trujillo al Puente de Piedra?
El famoso jirón de la Unión de Lima acaba en el puente de Piedra (justo detrás del Palacio de Gobierno del Perú). Cuando cruzas el puente, continuarás caminando por una calle que une al Cercado de Lima con el distrito Rímac, y es llamada Jirón Trujillo debido a que hace muchos años era el camino hacia la ciudad de Trujillo. Es decir, era el camino que iba hacia el norte. Y aún lo es. Es, entonces, por ser la prolongación de esa calle que la gente le llama puente Trujillo, aunque su verdadero nombre es puente de Piedra.

El puente de palo de Lima
Si bien hemos dicho que desde los primeros años de la fundación española de Lima existía un puente de maderas o palos, hubo otro llamado justamente puente de palo, “hundido y con los barandales semidestruidos” que existió hasta al menos 1961. Se extendía “entre la calle La Palma (cuadra 2 del jirón Rufino Torrico) y los terrales del malecón del Rímac” (a la altura de lo que es hoy el puente “rayitos de sol”).
Una noticia del diario “El Comercio” de ese año indica que el puente, en verdad “una pasarela de madera adherida al puente de hierro del ferrocarril de Ancón”, estaba a punto de desaparecer, pero aún era usado por los vecinos pese al peligro que eso significaba, pues ya varios habían caído varios desde allí muriendo en las aguas del río. Lo increíble es que ese momento tenía pocos años de construido el puente Santa Rosa (que se encontraba a unas cuadras), pero la gente seguía usando este vetusto puente por ahorrarse el camino hasta el Santa Rosa.

A propósito, este, y no el de piedra, debe ser que usaba la gran Victoria Angulo cuando cruzaba “del puente a la alameda” con su paso elegante regresando al Rímac, donde entonces vivía. Verla hacer todo ese trayecto inspiró a la gran Chabuca Granda su famosa canción: “La flor de la canela”.
Y recuerda que varios de los lugares que aparecen en esta entrada los puedes visitar en walkingtours o tours en Lima como los que ofrecemos en Arte Lima.
Imagen destacada: Perú Barroco
Fuentes
- Angulo, D. (1959). Los puentes de Lima. En Arte y Biografía. Festival de Lima-X. Edición antológica. Concejo Provincial de Lima.
- Barrenechea, R. (1965). Pequeña antología de Lima: el río, el puente y la alameda. Lima: Instituto Raúl Porras Barrenechea.
- Benvenutto Murrieta, P. M. (2003). Quince plazuelas, una alameda y un callejón. Universidad del Pacífico.
- Bromley Seminario, J. (2019). Las viejas calles de Lima. Municipalidad Metropolitana de Lima.
- Bühler, D. (2009). La construcción de puentes en las ciudades latinoamericanas como empresa de ingeniería civil que refleja las necesidades comunales y su impacto sobre el espacio urbano y social: Puebla, Lima y Arequipa. En Historia social urbana. Espacios y flujos. Kingman, E. (comp.). Flacso Ecuador y Ministerio de Cultura de Ecuador.
- Chero, D. (2017). El mundo de los alarifes en el contexto de la construcción del Puente de Piedra (1606-1612): El Cabildo de Lima y las dinámicas de poder social en los oficios de construcción en el siglo XVII. XXVII Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia PUCP. Recuperado de http://repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/166959
- El Comercio (jueves, 8 de junio de 1961). El puente de palo ofrece graves a quienes lo transitan.
- El Comercio – Gráfico (miércoles, 17 de junio de 1964). CORTUR devolverá prestigio a viejo puente de piedra.
- Sifuentes, L. (2010). El puente de Montesclaros (El Puente de Piedra): Remembranzas históricas del monumento más antiguo de la ciudad de Lima. En M. Maticorena, C. Del Águila, R. Chuhue & A. Coello (Eds.), Historia de Lima XVII Coloquio de Historia de Lima, 2010. Lima, Perú.