En el corazón del Centro Histórico de Lima (exactamente en el jirón de La Unión 224), a escasos metros del Palacio de Gobierno y la Plaza Mayor, se erige uno de los tesoros arquitectónicos más extraordinarios y menos conocidos de América Latina: la Casa de Aliaga.
Un sitio maravilloso que debes visitar obligatoriamente con un guía de turismo, por lo que si te estás preguntando ¿Existen paquetes turísticos que incluyen la Casa Aliaga? Claro que sí, en Arte Lima tenemos una experiencia para ti visitando la fascinante historia de esta familia. Puedes consultar nuestras propuestas de walkingtours en Lima creadas para gente como tú.
Un Testimonio Vivo de la Historia Colonial de Lima

Si bien la mansión que vemos hoy no es la misma que se construyó en 1535, año en que se fundó Lima, sí se mantiene en el mismo lugar. Y lo mejor es que sigue en poder la misma familia Aliaga desde entonces, es decir, casi 500 años, lo cual lo hace un caso único en América.
¿Quién fue el fundador de la Casa Aliaga? La fascinante historia de esta joya arquitectónica comenzó cuando Francisco Pizarro, fundador de Lima, le otorgó el terreno a su leal capitán Jerónimo de Aliaga, uno de los conquistadores que participó activamente en la fundación de la Ciudad de los Reyes y quien construyó la primera casa en este solar. Desde aquel momento histórico, 17 generaciones de la familia Aliaga han habitado ininterrumpidamente esta casona.
La Arquitectura de la casa de Aliaga y sus Tesoros
Lo que hace verdaderamente excepcional a esta maravillosa mansión de los Aliaga no es únicamente su impresionante antigüedad, sino la forma en que ha preservado la esencia de la vida colonial limeña a lo largo de los siglos. La casa es un verdadero compendio de estilos arquitectónicos que reflejan las diferentes épocas de la historia peruana.

Desde afuera se puede ver una austera aunque bella fachada decorada con clásico balcón limeño. Nadie imaginaría que detrás de esas puertas se guarda una de las más maravillosas mansiones de Lima.
La disposición de sus espacios sigue el patrón típico de las grandes casonas coloniales: un zaguán de entrada que conduce a unas escaleras de mármol (aunque este material no fue muy usado en la época virreinal). Por allí subimos hasta el segundo piso de la casa, este desnivel hace pensar que posiblemente el hogar de los Aliaga se construyó sobre una vieja estructura indígena.
Luego sigue el primer patio, decorado con esculturas de mármol y alrededor del cual se distribuyen las principales estancias sociales. Posteriormente, siguen varios salones, cada cual más bello que el otro y, al fondo, un segundo patio más íntimo destinado a la vida familiar.

Cada espacio de la Casa de Aliaga cuenta una historia diferente:
Visitemos juntos algunos de los espacios de esta casa, y recuerda que una cosa es leerlo y otra cosa vivirlo, por lo que te invito a que me contactes si deseas conocer este maravilloso lugar.
El Salón Principal
Está decorada con un impresionante mobiliario de diferentes épocas y lugares, destacan sus sillones estilo Luis XV, espejos venecianos y una notable colección de pinturas en la que están representados varios integrantes de la familia Aliaga. Quizás lo que más llama la atención es la estufa hecha en París, el cual es una de las joyas de la colección, pues está decorada con los símbolos del zodiaco.
El patio
Esta zona íntima de la casa nos ofrece paz y tranquilidad en medio del bullicio limeño. Hay en el medio una fuente de hierro del siglo XIX y el piso está decorado con canto rodado y huesos de animales. Además, da una fresca sombra un enorme ficus centenario.

La Capilla Familiar
Frente al patio está la hermosa capilla privada que fue testigo de importantes ceremonias familiares como bodas y bautizos. Alberga valiosas obras de arte religioso, incluyendo un Cristo colonial tallado en marfil y otras imágenes y mobiliario religioso de gran valor artístico.
Uno de los aspectos más fascinantes de este espacio sagrado es su conexión con Santa Rosa de Lima, la primera santa de América. Según la tradición familiar, la santa limeña mantenía una estrecha amistad con la familia Aliaga y solía acudir a este recinto para sus momentos de oración y recogimiento espiritual.
El Comedor Principal
Esta zona nos recibe con su impresionante mesa de caoba capaz de acoger a más de veinte comensales y en la que se puede ver una notable colección de platería. Su techo es digno de admirar, y en sus paredes cuelgan cuadros en donde están representados antiguos señores limeños ascendientes de los Aliaga.
La Sala de azulejos
Es quizás uno de los espacios más singulares de la casa. Esta sala refleja la importancia que tenía este arte entre la nobleza colonial. Debe ser el único salón en todo Lima en donde las paredes y el piso están decorados con azulejos.
Entre los objetos que resaltan se encuentra la espada original hecha en Solingen y que perteneció a fundador de esta casa el conquistador Jerónimo de Aliaga.

Historias y Leyendas
Como toda casa antigua, esta también tiene sus propias leyendas. Se dice que en sus sótanos existían túneles secretos que conectaban con el Palacio de Gobierno, y hasta algún mapa sobre esos túneles que te mostraremos en nuestro tour.
La Vida en la Casa Aliaga a lo largo de los Siglos
Para los amantes de la historia, la arquitectura y el arte colonial, la Casa de Aliaga es una visita imprescindible que ofrece una experiencia única: la oportunidad de viajar en el tiempo y conocer de primera mano cómo vivía la nobleza limeña durante el virreinato. Es, sin duda, uno de los tesoros mejor guardados de la capital peruana y un testimonio excepcional de la rica historia cultural del Perú.
Recuerda que puedes visitar esta casa con uno de nuestros walkingtours culturales, y que a diferencia de otras agencias, en este tour no solo visitamos la casa de Aliaga, sino otros lugares alrededor que tienen conexión con la historia de esta antigua familia.
Así que si te preguntas, ¿dónde puedo contratar un guía para la casa de Aliaga? Solo contáctame. Será un placer caminar por Lima contigo.